Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Esta lloviendo sobremojado
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Grano a grano, se llena el granero.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Camino malo, pásalo pronto.
Esta es la gota que derramo el vaso.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Yerro es ir de caza sin perro.
Preguntando se llega a Roma.
Haz bien y no mires a quien.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Todo amor tiene su gasto
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Mal es acabarse el bien.
Refranes y consejos todos son buenos.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
El buey pace donde yace.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
La tierra que me sé, por madre la he.
Haz barato y venderás por cuatro.
En el medio está la virtud.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Muchos pocos hacen un mucho.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.