Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Tras de corneados ? Apaleados.
Entendido y anotado.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Burro amarrado, leña segura.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Hombre canoso, hombre hermoso.
Una van de cal y otra van de arena.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
De la abundancia viene la vagancia.
Borrón y cuenta nueva.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Más tira coño que soga.
Las indirectas del padre Cobos.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Estos son polvos de aquellos lodos.
El que presta no mejora.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
El que mucho analiza, se martiriza.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Al buen callar, llaman Santo.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
De casta le viene al galgo.
Tiene más cuentas que un rosario.
Lo raro es caro.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Industria, pluma y espada, si no hay estrella, no son nada.