De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Andar con pies de plomo.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Con el ingrato, no tengas trato.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Llegar a la capada.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Burro suelto del amo se ríe.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Dios nos coja confesados.
Redondear la arepa.
Necio es quien con necios anda.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Gran mal padece quien amores atiende.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Una carreta vacía hace ruidos.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
La fantasía es el reposo del alma
El demonio no duerme.
Manos de sastre no ensucian la tela.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
[inicio del curso].
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Cada día se aprende algo nuevo.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.