Eso es meterse en camisa de once varas.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Zapato que aprieta, no me peta.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Llámame gorrión y échame trigo.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Buen comedor, buen dormidor.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
A mala cama, buen sueño.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Quien se casa, casa quiere.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Tal vendrá que tal te quiera.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
A mucho amor, mucho perdón.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Yo te hice y tú me enseñas.