La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Cada maestrito tiene su librito.
Septiembre benigno, octubre florido.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
En la causa está el remedio.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
La esperanza mantiene.
La traición place, más no el traidor que la hace.
El uno por el otro la casa sin barrer.
No lo hurta, lo hereda.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Nunca falta un roto para un descosido.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Al son que te tañan, a ése baila.
No muevas lo que esté bien.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Ya los perros buscan sombra.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.