Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Tras el buen comer, ajo.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Cochino matado, invierno solucionado.
A buena mujer, poco freno basta.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
De desgraciados está el mundo lleno.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
No oigo, soy de palo.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Pasará, sea lo que sea.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Buena razón quita cuestión.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
No necesito niguas para ser tishudo.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Al son que le toquen bailan.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Buena gana de comer, rica salsa es.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
A barriga llena, corazón contento.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
A chico mal, gran trapo.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
No hagas bien sin mirar a quien.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
De tierra de alacranes, pocos panes.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.