No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Soldado muerto, otro en su puesto.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
No fío, porque pierdo lo mío.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Quien mucho duerme jornada pierde.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Ojo por ojo, diente por diente.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Al ingrato con la punta del zapato.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Antes de hablar, pensar.
El daño hecho no tiene remedio.
Como es la mujer, así es la casa.
Hay que leerle la cartilla.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
Cada cosa pía por su compañía.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Buey muerto, vaca es.
Untar la carreta para que no chirrié.
Buena olla y mal testamento.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Amar a todos, confiar en nadie.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Por unas saludes, no te desnudes.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Hay ayudas que son lavativas.
Boticario sin botica, nada significa.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Puerta de villa, puerta de vida.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.