El que quiera conquistar tiene que luchar.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
La crianza es buena los trece meses del año
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Nadie da lo que no tiene.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
No tocar pito.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Más dura será la caída.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Lo tragado es lo seguro.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Can que mucho lame, saca sangre.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Cada año, calzones de paño.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Buena vida, padre y madre olvida.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
A falta de pan, buenas son tortas.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Indio con puro, ladrón seguro.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Hay que convivir; pero no conbeber.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.