En otoño la mano al moño.
De los hombres se hacen los obispos.
Hierba segada, buen sol espera.
Hay que darle el beneficio de la duda.
El que espera desespera.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Casa chica infierno grande.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Más vale callar que con borrico hablar.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Madre y teja, no pierde por vieja.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Júntate, que junto estabas.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
A barbas honradas, honras colmadas.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Quiero ver si como ronca duerme.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Le dan la mano y se toma el pie.
La muerte, al pobre no se atreve.
Vino sacado hay que gastarlo.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Bien vayas donde mal no hagas.
A hombre desgarbado, dale de lado.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.