Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
No de plata sino de barro.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Amistad de juerga no dura nada.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
A gallo viejo gallina joven.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Al freír será el reír.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Un amigo vale cien parientes
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Estoy como gallo en corral ajeno
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Buenas cuentas, conservan amistades.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Viejos los cerros y reverdecen
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Molino parado no gana maquila.
Peso y medida, alma perdida.
Lo barato cuesta caro
¿Adónde irá el buey que no are?.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Con buena escoba, bien se barre.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.