Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Le dijo la sartén al cazo.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
La moda no incomoda.
Al amigo y al caballo no apretallo.
A mucho amor, mucho perdón.
El hablar es plata y el callar es oro.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
A donde las dan, allí las toman.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Más verga que el Trica programando.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Juego y bebida, casa perdida.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Año nuevo vida nueva.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Reino dividido, reino perdido.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Paga adelantada, paga viciada.
Roma, acuerdos y locos doma.
Refran viejo, nunca miente.
Cantando se van las penas.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
El mal que no es durable, es tolerable.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Jamón empezado, pronto mediado; jamón mediado, pronto acabado.
Me hizo sudar la gota gorda.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.