Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Jamón empezado, pronto mediado; jamón mediado, pronto acabado.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Me hizo sudar la gota gorda.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Al higo por amigo
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Bodas largas, barajas nuevas.
Es mejor sudar que temblar
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
El diablo nunca duerme.
Se llena antes el ojo que el papo.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Socorro tardío, socorro baldío.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
En abril, va la vieja a veril.
El uso es maestro de todo.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Por San Martín, trompos al camino.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Corre más una loca en chanclas.
Todo lo mudable es poco estimable.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.