El maestro sabe lo que hace.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Lo barato cuesta caro
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Bueno es saber cada uno para cuánto es.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Cada oveja con su pareja.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
No se puede medir con la misma vara.
A quien mucho tiene, más le viene.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Lo que no se empieza no se acaba.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
De buena semilla, buena cosecha.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
El perezoso siempre es menesteroso.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
El casado por amor vive vida con dolor.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Promete poco y haz mucho.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Dios nos coja confesados.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Como te cuidas, duras.
Torta en masa bien se pasa.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Dos fuentes, dos ríos.
La nieve de enero es de bronce, la de Febrero de madera y la de Marzo de agua.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
A buey viejo, no se le saca paso.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.