El demonio no duerme.
La lengua queda y los ojos listos.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Cuanto más haces, menos mereces.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Mejor precavido, que arrepentido.
El buen instrumento saca maestro.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
El otoño de lo bello, es bello.
El mirón, ¡chitón!.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Bueno de asar, duro de pelar.
Dar es corazón, pedir es dolor
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
El amor no se compra con dinero.
Fraile convidado echa el paso largo.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
A quien labora, Dios lo mejora.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Mira antes de saltar.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.