Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Más verga que el Trica programando.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Si prometes y no das, mal vas.
La ventura es paño que poco dura.
Quieres taparle el ojo al macho.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
De la esperanza vive el cautivo.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Habló de putas "La Tacones".
La fantasía es la loca de la casa
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
En cada tiempo, su tiento.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Acometer hace vencer.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Sal derramada, quimera armada.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Date a deseo y olerás a poleo.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Tirar la casa por la ventana.
Confesión obligada, no vale nada.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Volverse humo.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
En la variedad está el gusto.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere