Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Maestre por maestre, seálo éste.
Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no la tiene? ¿por qué te preocupas?
Tras buen soplo, buen sorbo.
Al pan se arrima el perro.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Dinero de canto, se va rodando.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Nadie está contento con su suerte.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
La muerte es puerta de la vida.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Para bien morir, bien vivir.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Como hormigas en la sartén al fuego.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Para presumir hay que sufrir.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
No con quien naces, sino con quien paces.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.