El que no arriesga, no pasa el río.
Quien más tiene, más quiere.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
El que está en pié, mire no caiga.
O te aclimatas, o te aclimueres.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Cantad al asno y soltará viento.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Chilla más que un camionao é pollos.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Nunca cagues más de lo que comes.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Interés, cuánto vales.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
A lo hecho, pecho.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
El que no cae no se levanta.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Cambiar de opinión es de sabios.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Mata, que Dios perdona.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Tu quieres que el león me coma.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.