La mala vida acaba en mala muerte.
Al pez, una vez.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
El corazón conoce la amargura del alma.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
En casa llena el loco no se apena.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Corre más una loca en chanclas.
Gran calma, señal de agua.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Dos fuentes, dos ríos.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Sirva de algo mientras se muere.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
El buen cirujano. opera temprano.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
El mundo es de la gente activa
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Amor con casada, solo de pasada.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
La buena lectura, alivia la tristura.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
A la hora mala no ladran los perros