Mal ojo le veo al tuerto.
Olvidar una deuda no la paga.
Lo tragado es lo seguro.
Lo escrito, escrito esta.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Hacer de necesidad virtud.
De noche madrugan los arrieros.
Reniego de plática que acaban en daca.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
La belleza es un reino que dura poco
El sucio quiere ensuciar al otro.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Colgar los guayos.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
A cualquiera se le muere un tío.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
La adoración es una admiración trascendental
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Amor y dolor son del mismo color.
A quien mucho tiene, más le viene.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Bien casada, o bien quedada.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Visitas, pocas y corticas.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Primero mis dientes y después mis parientes.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.