El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Un mal pequeño es un gran bien.
Pajaro que comió, voló.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Más ordinario que una monja en guayos.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
El enamorado es el camarada del alma.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Me cayó como patada en la guata.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Para San Matías se igualan las noches con los días.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Donde va el mar, que vayan las arenas.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Nunca viene una desgracia sola.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Mal ojo le veo al tuerto.
Solo como Adán en el día de la madre
Cazador y cazado confían en Dios.
Quien hace preguntas no es tonto.
De refrán y afán pocos se librarán.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Tripa vacía, suena pronto.