A pájaro muerto, jaula abierta.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
El que no corre, vuela.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Dos capitanes hunden el barco.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Cual andamos, tal medramos.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
La amiga y la espada antes dada que prestada.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
No necesito tecomates para nadar.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Tranquilidad viene de tranca.
Un pie calzado y otro descalzo
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
El que siembra, cosecha.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
A bestia loca, recuero modorro.
Gallo viejo con el ala mata.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Puta en ventana, mala mañana.
De los celos, se engendran los cuernos.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Del lunes la luna es buena.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.