Mal largo, muerte al cabo.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Más vale estar solo que mal acompañado.
A donde las dan, allí las toman.
Ramos mojados, ésos mejorados.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
No valdees aguas desconocidas.
El interés dueño del mundo es.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Cada casa es un caso.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
La casa esta donde el corazón.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
El amor enseña a los asnos a bailar
Ligero como el ave de San Lucas.
La avaricia rompe el saco.
El placer es víspera del pesar.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Hoy no se fía, mañana sí.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.