Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
La felicidad es como un león insaciable
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
El hablar mismo idioma.
Más verga que el Trica programando.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Donde se está bien nunca se muere
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Junio brillante, año abundante.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
En mi casa mando yo que soy viudo.
El que nace chicharra, muere cantando.
Eres lo que comes.
Fingir locura, es a veces cordura.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
El enano ve gigantes por todas partes.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
La vejez mal deseado es.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.