Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
El amor y los celos son compañeros.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Tretas y tetas pueden más que letras.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Agua estantía, renacuajos de día.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Hacer agua los dientes.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Hay ropa tendida.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Trabajo empezado está medio hecho
Fraile convidado echa el paso largo.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
A cada cabeza, su seso.
Ron, ron; tras la capa te andan.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
De buena semilla, buena cosecha.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
En Febrero busca la sombra el perro.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
El arenque cuelga de sus propias agallas
La intención es lo que vale.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.