El amor es ciego.
Más vale que sobre que no que falte.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
No jales que descobijas.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
La casa caída, el corral agrandado.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Viejos los cerros y reverdecen
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
La familia pequeña, vive mejor.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Creerse el papá de los helados.
Dame dineros y no consejos.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
En todas partes se cuecen habas.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
El toro y el melón, como salen, son.
No es bueno huir en zancos.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Cien refranes, cien verdades.
El que asno nace, asno se queda.
Una palabra deja caer una casa.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
El pez muere por su propia boca.
Llueve sobre mojado.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Campo florido, campo perdido.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Como vives, juzgas.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.