El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Haz lo que haces.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Casarás y amansarás.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Serio como perro en bote.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Creer a pie juntillas.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Susto meado mejor que sangrado.
Actividad cría prosperidad.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Cada uno es artífice de su ventura.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Cada cosa nace para su semejante.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Donde comen dos comen tres.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
A mala suerte, envidia fuerte.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Quiéreme poco pero continúa
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
A buen santo te encomiendas.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Buena fama es buena cama.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
La buena hija dos veces viene a casa.
Jugar y perder bien puede suceder.
Casa vieja todo es goteras.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.