Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Las palabras se las lleva el viento.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Buey suelto, rey muerto.
Favores harás, y te arrepentirás.
Tiempo pasado, con pena recordado.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Quien busca, halla.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Tal vendrá que tal te quiera.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Abril, lluvias mil.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
La vida es una universidad.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Un juego de cartas se juega con dinero
Bodas y aguas, como son guiadas.
El más fuerte teme a la muerte.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Un buen día vale por un mal mes
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
A jugar y perder, pagar y callar.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Al rebuznar se verá quien no es león
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
A donde fueres haz lo que vieres.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.