El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Hoy no se fía, mañana sí.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Tranquilidad viene de tranca.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
Quien más tiene, menos suelta.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Una palabra deja caer una casa.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
A barriga llena, corazón contento.
Agua de llena, noche de angulas.
Hacer castillos en el aire.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Más vale loco que necio.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Bonito era el diablo cuando niño.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Gran calma, señal de agua.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Lo que está por pasar pasará.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
De los sufridos se hacen los atrevidos.