Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
El ceremonial es el humo de la amistad
Papel, testigo fiel.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Del buen vecino sale el buen amigo.
En cada tiempo, su tiento.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Jugarse hasta la camisa.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Eres lo que comes.
Bolsa llena, quita las penas.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Ave por ave, el carnero si volare.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Cuentas claras, amistades largas.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Ruego de Rey, mandato es.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Juan Segura vivió mucho años
Grano a grano la gallina llena el buche.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Quien se casa, casa quiere.
Suerte, y al toro.
No hay como la casa de uno
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Se llena antes el ojo que el papo.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Quien bien quiere, tarde olvida.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La vida es una sorpresa continua
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
La ausencia causa olvido.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.