Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
En la necesidad se conoce la amistad.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Ojo al parche.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
La esperanza alegra el alma.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
A marido ausente, amigo presente.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Una buena campana se siente de lejos.
Quien no tiene quiere más.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Quien hizo una...hace dos
Del lunes la luna es buena.
La buena hija dos veces viene a casa.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Ocio, ni para descansar.
Ido el conejo me das consejo.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Fue sin querer...queriendo.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Ocasión y tentación, madre e hija son.