Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
A casa de tu tía, entrada por salida.
¿Usted qué come que adivina?
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Al rebuznar se verá quien no es león
Si las paredes hablaran.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Ojo por ojo, diente por diente.
El deseo hace hermoso lo feo.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Faena acabada, faena pagada.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
En la cancha se ven los gallos.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Me cayó como patada en la guata.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.