El hambre es la mejor salsa
Ningún rencor es bueno.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Es más larga que la cuaresma.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Gato escaldo del agua fría huye.
Inclinar la balanza.
Ayúdate que Dios te ayudará.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Cada cosa nace para su semejante.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Casa revuelta, huéspedes espera.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
En Agosto trilla el perezoso.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Una espina en el ojo.
Tras la fortuna guía el favor.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Quien se quemare, que sople.
El que es culpable puede reincidir.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Casa convidada, pobre y denostada.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Yegua cansada, prado halla.
No todo el que trae levita es persona principal
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
A la pereza persigue la pobreza.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Más vale maña que fuerza.