Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Las arrugas son la tumba del amor
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
En cada tiempo, su tiento.
A la larga, todo se arregla.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
El sueño quita el hambre.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Ni llueca eches que pollos saques.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Borrego al camión, duro a la montera.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Lunes y sábados no quitan jueves.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Salud y fuerza en el canuto.
La Justicia es muy cretina si no mata al que asesina.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Bendita la casa que a viejos sabe.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Es más larga que la cuaresma.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
El hambre es la mejor salsa
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.