No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
No hay salsilla como la hambrecilla.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Cada cual es rey en su casa.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
La venganza es un plato para tomar frío.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
En la variedad está el gusto.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Saber poco obliga a mucho.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Ocasión llegada presto agárrala.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
La misa, dígala el cura.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.