De bajada todos los santos ayudan
Mujeres xuntas, ni difuntas.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Pa'trás como las del marrano.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Que cada sacristán doble por su difunto.
pajero como tenedor de oveja.
Más vale mendrugo que tarugo.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Bien urde quien bien trama.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Galga salida, a liebre parida.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
De luengas vías, luengas mentiras.
Juan Segura vivió mucho años
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Hijos casados, trabajo doble.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Escarba la graja, mal para su casa.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Como el espigar es el allegar.
De tales devociones, tales costurones.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Para presumir hay que sufrir.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Los justos pagan por pecadores.