Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
De casta le viene al galgo.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Más groso que el Guelpa.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Hijos y mujer añaden menester.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
No compra barato quien no ruega rato.
Ingratos hacen recatados.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Abriles y condes, los más traidores.
De padres asientos, hijos taburetes.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
El agraviado, nunca desmemoriado.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Fraile convidado echa el paso largo.
La ocasión asirla por el guedejón.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Quien se excusa se acusa.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Hacer favores, empollar traidores.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.