Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Cual es el rey, tal es la grey.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Viejos los cerros y reverdecen
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
En arca abierta, el justo peca.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
En carrera larga hay desquite.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Ruego de Rey, mandato es.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Cuentas viejas líos y quejas.
Els lladres grans enforquen als petits.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Sueño sosegado no teme nublado.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Maldigo el diente que come la simiente.
Pasará, sea lo que sea.