Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Cara de beato y uñas de gato.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
El que espera desespera.
La pasión embellece lo feo
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Risa liviana, cabeza vana.
Deja que el buey mee que descansa.
Pajes; mozos y era Perico solo.
El buen vino en vaso chico.
En la duda, ten la lengua muda.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Amores y dolores quitan el sueño.
Buena, por ventura; mala, por natura.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Pa' todo hay fetiche.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Se te cayó e cassette
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
De lo que come el grillo, poquillo.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Donde mores no enamores.
Al pan pan y al vino vino.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Menos idea que Geral pasando música.
El ladrón juzga por su condición.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
El corazón engaña a los viejos.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Olla quebrada, olla comprada.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.