Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
El ocio es el padre de todos los vicios.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
La soga quiebra por lo más delgado.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
El que mal se maneja, despacio padece.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
A caballo comedor, cabestro corto.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Después de un gustazo, un trancazo.
Baila más que un trompo.
Favorecer, es por norma perder.
Le dan la mano y se toma el pie.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
La muerte a nadie perdona.
La vida es un juego.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Poco y entre zarzas.
Cojo con miedo, corre ligero.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Cada maestrito tiene su librito.
Quien aprisa asa, quemado come.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Me hizo sudar la gota gorda.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.