Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Querer es poder.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Cada mochuelo, a su olivo.
Cantando se van las penas.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
En Octubre echa pan y cubre.
Quien tuvo, retuvo.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Entre más viejo más cuero pero e que te cuelga.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
El uso es maestro de todo.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
De tales devociones, tales costurones.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
La mentira busca el rincón.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Mal reposa la vida dudosa.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
A Seguro se lo llevaron preso
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Qué bien canta María después de la comida.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.