Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Otra cosa es con guitarra
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Es la misma gata, no más que revolcada.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
El caracol donde nace, pace.
La morena, de azul llena.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Actividad cría prosperidad.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Cazador, mentidor.
Alegría y desgracia no son eternas
Nada contra la corriente.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
La vida da muchas vueltas.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Los refranes no engañan a nadie.
Lo que hoy es, mañana no es.
Su ladrido es peor que un mordisco
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
A caballo ajeno, espuelas propias.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Come y bebe, que la vida es breve.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Aquí hay gato encerrado.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Quien hizo una...hace dos
De tal palo tal astilla.
La labranza no tiene acabanza.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Fue por lana y salió trasquilado.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Hablar a calzón "quitao".
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.