Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Gente de montaña, gente de maña.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
A gran chatera, gran pechera.
Lo que siembres, recogerás.
Mala noche y parir hija.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Ira de hermanos, ira de diablos.
A la madrastra, el nombre le basta.
Más claro, agua.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Donde no hay regla se pone ella.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Cuando me despierte me llamas.
Obra acabada, maestro al pozo.
El que más puede, más aprieta.
Pintada en los WC.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Se te cayó e cassette
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Viento del solano, agua en la mano.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Muerto al agua, borrasca segura.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.