Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Hacer el primo.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
La verdad sale en boca de los niños.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Buena ventura solo con otra dura.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Favor publicado, favor deshonrado.
Lección dormida, lección aprendida.
El más avisado cae.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
De una espina, nace una rosa.
Las damas al desdén , parecen bien.
Mañana será otro día.
De la esperanza vive el cautivo.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Dando y tomando, no cabe engaño.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Di mentira, y sacarás verdad.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Gente parada, malos pensamientos.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
La suerte es de quien la tiene.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Por lo demás, paciencia y barajar.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.