Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
A buen hambre, no hace falta condimento.
¿Quién con una luz se pierde?
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Costumbre hace la ley.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
El ojo es más grande que la barriga.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
De trigo o de avena, mi casa llena.
La mala costurera, larga la hebra.
Desbarata hasta un balín.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
La suerte no es para quien la busca.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Fruta prohibida, más apetecida.
Panza llena, quita pena.
Con pan y vino, se anda el camino.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Cuando no hay lomo, tocino como.
La mala paga , aunque sea en paja.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
Lo dicho, dicho está.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Del mal vino, buena borrachera.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
El que tiene sed, busca agua.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
De lo bendito, poquito.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.