Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Al loco y al fraile, aire.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Hay quien no ve su camino.
Zapato que aprieta, no me peta.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
No tropieza quien no anda.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Es más vago que la quijá de arriba.
A quien presta nada le resta.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Araña de día, carta o alegría.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Culo sentado, hace mal mandando.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Mira la peseta y tira el duro.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Las damas al desdén , parecen bien.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
El santo ausente, vela no tiene.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.