Andarse por las ramas.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Lo bailado nadie me lo quita.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Que bailen los que están en la fiesta.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
La risa va por barrios.
Todo se pega, menos la hermosura.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
No es mal sastre el que conoce el paño.
El que la hace riendo, la paga llorando.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Pan con queso sabe a beso.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Oveja que bala, bocado que pierde.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Real ahorrado, real ganado.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Más peligroso que mono con navaja.
Desde San Antón, una hora más de sol.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Del mal manjar, un bocado nomás.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Lo que es igual, no es trampa.
Comida hecha, amistad deshecha.
Quien mocos envía, babas espera.
Suelo mojado, cajón seco.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Para poner el rejo flojo, hay que meterlo en remojo.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Pocos pelos, pero bien peinados.
Pan a hartura y vino a mesura.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.