De aquí a cien años, todos calvos.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Tan rápido como un chisme.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
A llorar al cuartito.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Le salió el tiro por la culata.
Más vale ensalada que hambre.
El cebo oculta el anzuelo.
A buen comedor, quitárselo de delante.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Que dulce queda la mano al que da.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Hacer un hueco para tapar otro.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Cuando la vela azota al palo, malo.
En almoneda, ten la boca queda.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Golpea el hierro mientras está caliente.
A falta de trigo, venga centeno.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Bueno de asar, duro de pelar.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Casa compuesta, caja en la puerta.
El que la hace, la paga.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Manda, manda, Pedro y anda.
Una en el papo y otra en el saco.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Más ordinario que una monja en guayos.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.