Quien hizo una...hace dos
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
A mi, mis timbres.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Cada raposa mira por su cola.
La buena solera hace el vino de primera.
A buey viejo, pasto tierno.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
A bien obrar, bien pagar.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Por la boca muere el pez.
A la vejez aladares de pez.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Según el soldado, así se le da la boleta de alojado.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
El frío conoce al encuero.
Hablara yo para mañana.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
El rostro es el espejo del alma.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Bicho malo nunca muere.
El que tiene es el que pierde.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
La cabra siempre tira al monte.
Sarna con gusto no pica.
La vida da muchas vueltas.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
¿Qué aprovecha el candil sin mecha?.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
La boda de los pobres, toda es voces.
Agua al higo y a la pera vino.
Cada uno canta como le pagan.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Aún no asamos y ya pringamos.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Los lugares altos tienen sus precipicios.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.