La que en Marzo veló, tarde acordó.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Es muy poco pinole para ahogarse.
Amor, viento y ventura, poco dura.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Cartas cantan.
El que no habla, no yerre.
Estoy como gallo en corral ajeno
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
A la vejez, viruelas.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Juan Segura vivió mucho años
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Cada sendero tiene su atolladero.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Sirva de algo mientras se muere.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Llegar y besar, suerte es singular.
A las obras me remito.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Más fea que un carro por debajo.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Bien vestido, bien recibido.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
A nave rota, todo tiempo es contrario.