Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Más vale pan duro que ninguno.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
El hambre es la mejor salsa
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Esto son habas contadas.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Las sueños, sueños son.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Quien nada hace, nada teme.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Juego y paseo, solo para recreo.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Una y no más Santo Tomás.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Libros cerrados, no hacen letrados.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Al bobo, múdale el juego.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.